La ofensiva diplomática y militar de Estados Unidos privó a Venezuela de ser anfitrión y protagonista de la Serie del Caribe y con ello sacó también a Cuba de este célebre torneo del béisbol, que es pasión nacional en estos dos países.Aunque la cancelación de Caracas como sede de la edición 68 del campeonato ocurrió a mediados de diciembre, semanas antes del bombardeo y captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, las reacciones alrededor de la decisión continúan en el mundo de la pelota caliente.En México, país que asumió de último momento la organización del torneo, que se jugará del 1 al 7 de febrero en Zapopan (Guadalajara, oeste), el dirigente Salvador Escobar declaró el miércoles a la AFP que hubo un “esfuerzo permanente” para que una novena venezolana estuviera participando en México.”Trabajamos muy fuerte con la liga venezolana para buscar la opción de que viniera, incluso ellos siguieron buscando alternativas”, añadió Escobar, presidente de la Liga Mexicana del Pacífico (LMP) una de las dos principales del país y organizadora de la serie.El dirigente dijo que fueron los propios venezolanos quienes confirmaron que no podrían viajar a México, ni a ningún otro país, debido a la “situación” del país, que afronta un bloqueo marítimo por fuerzas estadounidenses y que en ese momento estaba bajo restricciones de los vuelos internacionales.Frustración y desolaciónEstas mismas circunstancias fueron determinantes para que los equipos de México, República Dominicana y Puerto Rico decidieran no acudir a la justa en Caracas, argumentando “situaciones externas ajenas a su control”, que forzaron el cambio de sede.Los equipos venezolanos sufrieron “frustración y desolación” por la cancelación del torneo, dijo el presidente de la liga profesional de béisbol (LVBP), Giuseppe Palmisano, a la Confederación del Caribe, en una carta enviada el pasado 25 de diciembre.Agregó que la liga se halla “en estado de necesidad” debido a las inversiones efectuadas y los compromisos adquiridos para organizar el frustrado torneo, que los pone “en una posición económica difícil”, además de dejar “mal parada la credibilidad institucional de la LVBP ante la sociedad venezolana”.Pese a estos reclamos, Escobar aseguró que “la relación está bien” entre los miembros de la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe, conformada por México, Puerto Rico, Venezuela y la República Dominicana.”Hemos seguido trabajando en nuestras asambleas, en nuestras sesiones y Venezuela ha sido parte de, ha habido comunicación permanente”, afirmó el dirigente mexicano.Cuba queda “out”Con Venezuela descartada como anfitrión, otro país caribeño con sólida tradición pelotera quedó fuera del juego: Cuba.La isla, que también afronta renovadas amenazas y presiones del presidente estadounidense Donald Trump, había sido invitada a participar por Venezuela en la serie 2026. Dicha invitación, sin embargo, no fue refrendada por México.Esta omisión fue considerada “irrespetuosa” por la Federación Cubana de Béisbol y Sóftbol.”El cambio de escenario no justifica la no participación de Cuba, que, además, merece y exige un trato respetuoso, máxime tratándose de una situación tan sensible para nuestro deporte”, señaló la institución en un comunicado del 21 de diciembre.Al respecto, Escobar dijo a la AFP que cada sede “tiene derecho a configurar la Serie del Caribe como crea mejor para la afición” y en condiciones convenientes para la organización.Agregó que las razones para no mantener la invitación a Cuba fueron “básicamente económicas”. Financiar la presencia del equipo cubano “complicaba”.”Entre más nosotros tengamos que poner inversión, más es el riesgo que llevamos”, dijo. RELACIONADAS Béisbol LVBP expresa frustración y alerta tras retiro a Caracas de la Serie del Caribe
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