La administración de Javier Milei enfrenta el desafío de transformar la estabilidad financiera en una recuperación tangible en el bolsillo de los ciudadanos. A pesar de registrar una inflación mensual por debajo del 2% y un tipo de cambio controlado, los sondeos marcan una intención de voto que ronda el 38%, un caudal insuficiente para garantizar un triunfo en primera vuelta y riesgoso ante un balotaje parejo. Frente a este panorama, el plan oficial para los próximos meses descansa en una reactivación del consumo, la moderación en los cuadros tarifarios y un mayor acceso al financiamiento.
El frente externo ofrece certidumbre a través de un saldo comercial positivo proyectado en más de USD 25.000 millones, exportaciones sin precedentes y una continua compra de divisas por parte del Banco Central. Este colchón despeja las demandas de una depreciación acelerada, aunque el dinamismo de sectores como la minería o los hidrocarburos no logra compensar el malestar en las grandes áreas urbanas, donde se concentra el grueso de los electores. Tras dos trimestres consecutivos con caídas en el Producto Bruto Interno, el Palacio de Hacienda calcula que la recesión técnica quedará atrás con un repunte del 1,8% hacia el cierre de este período, el cual sentaría las bases para la continuidad del crecimiento en los primeros compases de 2027.
En el plano monetario, las autoridades celebraron la estabilidad cambiaria tras la reciente volatilidad regional, contexto en el cual la cotización oficial apenas subió 10 pesos y la brecha con el contado con liquidación osciló entre el 5% y el 7%. Sobre esta dinámica, desde Quantum Finanzas puntualizaron: “En Argentina, ni el tipo de cambio oficial ni el CCL prácticamente se movieron con el resultado electoral en Brasil. En lo que va del año el dólar oficial se depreció 5,5% nominal, lo que implicó una apreciación real del 14,5%”. Sin embargo, el riesgo país volvió a situarse sobre los 800 puntos básicos por el castigo a la deuda soberana. Al respecto, el director de Delphos Investment, Leo Chialva, señaló que “los administradores de cartera del exterior que siguen Argentina ya perdieron mucho en 2019. Y si no están más el que lo reemplazó sabe que arriesga mucho. Por eso, es difícil que haya compradores fuertes hasta no conocer el resultado de las elecciones el año que viene”.
Para apuntalar el poder de compra, la desaceleración inflacionaria ha propiciado una leve mejoría en las remuneraciones del sector formal, del ámbito estatal y de los trabajadores no registrados. Un reflejo de esta tónica fue la reciente reapertura del acuerdo mercantil, que pactó ajustes del 1,9% mensual sumados a un plus extraordinario de $ 50.000. Al mismo tiempo, la Casa Rosada resolvió elevar las compensaciones al transporte para congelar los boletos de colectivos interjurisdiccionales entre la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, fijando una pauta para evitar que los servicios básicos erosionen el ingreso disponible.
Este esquema de contención también alcanza al mercado de los combustibles. Horacio Marín, titular de YPF, admitió que el valor local presenta un retraso de 25% respecto a la cotización internacional del Brent, pero la petrolera optó por postergar nuevos incrementos en los surtidores. La compañía busca absorber las fluctuaciones externas de corto plazo para no asfixiar el presupuesto familiar, postergando ajustes que impacten de lleno en los gastos cotidianos.
El otro motor del programa es la reactivación crediticia, donde el Banco Central habilitó a las entidades a prestar en moneda extranjera a firmas no generadoras de divisas con un tope del 15% de sus captaciones. En una reciente exposición pública, el titular de la autoridad monetaria, Santiago Bausili, y el vicepresidente Vladimir Werning remarcaron que “están dadas todas las condiciones” para expandir el crédito, apalancados en la liquidez de los bancos y la disminución en los índices de morosidad. De forma paralela, el Fondo de Garantía de Sustentabilidad financia líneas hipotecarias de largo plazo, mientras distintas jurisdicciones redujeron alícuotas de Ingresos Brutos y las plataformas financieras reprogramaron deudas para favorecer a las empresas.
El escenario político y global añade incertidumbre al sendero económico. Los comicios en Estados Unidos son observados de cerca por la Casa Rosada por la sintonía entre Milei y Donald Trump, además de las dudas sobre un eventual recrudecimiento del conflicto con Irán y su efecto en el crudo. A nivel local, el Gobierno aún no logra consensuar con los mandatarios provinciales la supresión de las primarias abiertas (PASO), una pulseada clave dado que la ratificación de esa instancia electoral podría adelantar las coberturas en moneda extranjera y complicar los tiempos de la recuperación económica.

