El Gobierno argentino aguarda definiciones de Estados Unidos para avanzar con el acuerdo comercial bilateral, luego del fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que dejó sin efecto parte de los aranceles impuestos durante la administración de Donald Trump.

En la Casa Rosada admiten que el nuevo escenario judicial podría obligar a readecuar el texto antes de enviarlo al Congreso de la Nación Argentina. La expectativa oficial es remitir el entendimiento a partir de marzo, aunque el ritmo dependerá de las decisiones que adopte Washington.

El fallo del máximo tribunal estadounidense desestimó medidas arancelarias respaldadas en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) y reafirmó que esa facultad corresponde al Congreso. Por ese motivo, en el Ejecutivo argentino esperan precisiones sobre qué herramienta legal utilizará la Casa Blanca para sostener el esquema arancelario negociado.

Fuentes oficiales señalan que el objetivo es mantener los acuerdos vigentes, pero no descartan ajustes si EE.UU. opta por otros mecanismos legales, como las secciones 232 o 301 de su legislación comercial.

El canciller Pablo Quirno sostuvo que el entendimiento no se verá afectado por la decisión judicial. El acuerdo prevé que Estados Unidos no aplique el arancel adicional dispuesto en la orden ejecutiva del 2 de abril de 2025 y que el recargo no supere el 10% para el resto de los productos argentinos.

Además del capítulo arancelario, el texto contempla la eliminación de barreras no arancelarias, el reconocimiento de certificaciones técnicas y sanitarias, cooperación regulatoria y normas vinculadas a inversiones y propiedad intelectual. Parte de estas disposiciones se instrumentarán mediante decretos y resoluciones administrativas.

Tras el fallo, Trump anunció un arancel global del 10% bajo otra disposición de la Ley de Comercio de 1974 y la continuidad de gravámenes vinculados a seguridad nacional y prácticas desleales. En el Gobierno analizan si este nuevo esquema preserva el tratamiento diferencial previsto para la Argentina o si obligará a introducir cambios técnicos.

La prioridad oficial es evitar que el Congreso trate un acuerdo cuyo sustento normativo en Estados Unidos pueda modificarse en el corto plazo. Por eso, esperan la formalización de las nuevas órdenes ejecutivas antes de enviar el texto definitivo.

En Balcarce 50 aseguran que buscan sostener el entendimiento y mantener la señal política hacia Washington, aunque reconocen que la definición final dependerá de la arquitectura legal que adopte la Casa Blanca en las próximas semanas.

Fuente : TN

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