La adquisición de billetes estadounidenses por parte del público sumó 2.896 millones de dólares en septiembre, de acuerdo con el último informe de Evolución del Mercado de Cambios y Balance Cambiario elaborado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA). Con este resultado, el volumen bruto acumulado desde la flexibilización de las restricciones cambiarias en abril de 2025 rebasó los 50.186 millones de dólares.
A lo largo del noveno mes de 2026, 1,6 millones de personas compraron divisas en el mercado oficial, mientras que unos 758.000 individuos vendieron billetes por un total de 425 millones de dólares. El balance neto de billetes arrojó una demanda de 2.471 millones de dólares, cifra que asciende a 3.410 millones al computar los gastos en servicios y corrientes (668 millones de dólares) junto con las transferencias sin destino fijado (426 millones de dólares).
El monto en efectivo operado en septiembre fue el segundo más alto en lo que va del año, colocándose solo por detrás del récord de julio, cuando se registraron 3.319 millones de dólares, y superando en 43 millones a la marca de agosto. Aunque la cantidad de compradores minoristas descendió frente a los 1,7 millones contabilizados el mes previo, el promedio adquirido por cada usuario resultó mayor.
El balance desde la flexibilización cambiaria
Desde la eliminación de las trabas cambiarias para personas humanas en abril de 2025, la demanda bruta trepó a 50.186 millones de dólares frente a ventas por 7.372 millones, dejando una absorción neta de 42.814 millones. En los primeros nueve meses de 2026, las compras brutas totalizan 23.794 millones de dólares, con una media mensual de 2.644 millones de dólares.
Si este ritmo se sostiene hasta el cierre del ejercicio, el acumulado anual rozaría los 31.725 millones de dólares. Este registro sobrepasaría tanto el pronóstico del BCRA, proyectado entre 26.000 y 30.000 millones, como el balance final de 2025 en aproximadamente 5.300 millones de dólares.
Destino de los fondos adquiridos
Respecto a la utilización que los usuarios dieron al dinero, la entidad monetaria precisó: “En cuanto a los usos y destinos de la salida neta de billetes y divisas sin fines específicos de septiembre (unos USD 2.400 millones), se estima que unos USD 800 millones fueron utilizados para cubrir los gastos de ‘Servicios y otros corrientes’ realizados con tarjetas y otros débitos en cuentas, mientras que otros USD 800 millones quedaron depositados en bancos locales y los restantes USD 800 millones incrementaron la posición de activos externos”.
De acuerdo con estas estimaciones, dos tercios de la salida neta se canalizaron hacia el ahorro, repartidos en partes iguales entre cuentas domésticas y cuentas del exterior, mientras que el tercio restante cubrió gastos corrientes. En la comparación mensual, las colocaciones en el sistema financiero local se redujeron desde los 1.100 millones de dólares registrados en agosto a 800 millones en septiembre, mientras que las tenencias afuera pasaron de 700 millones a 800 millones de dólares.
La preferencia por la divisa como activo de resguardo
El apetito de los ahorristas por la moneda extranjera continúa firme a pesar de la pérdida de valor relativo frente al avance de los precios internos. La cotización minorista en el Banco Nación varió de $1.495 a $1.560 en lo que va del año, lo que representa un alza de apenas 4,34% frente a una inflación acumulada del 23,6% en el lapso enero-septiembre.
Esta predilección por el atesoramiento se da en la antesala de un ciclo electoral. Durante 2025, año legislativo en el que rigió el cepo hasta abril, los ahorristas adquirieron más de 26.390 millones de dólares, anotando picos de 5.130 millones en septiembre y 4.731 millones en octubre, para luego caer a 1.597 millones en noviembre tras la victoria del oficialismo. Habiendo transcurrido nueve meses de 2026, el volumen adquirido ya representa casi el 90% del total computado el año anterior.

