El Dique Cruz del Eje (oficialmente Embalse Arturo Humberto Illia) constituye una de las infraestructuras hidráulicas más relevantes del norte de la provincia de Córdoba. Con más de 3.000 metros de longitud y unos 40 metros de altura, la obra fue concebida para regular el río Cruz del Eje y expandir el riego agrícola, transformándose con el tiempo en un pilar del abastecimiento hídrico y del desarrollo productivo regional.
Los primeros estudios para emplazar una represa en la zona se remontan a 1913 y fueron retomados en 1919, en el marco de las políticas de aprovechamiento hídrico que impulsaba la provincia. El diseño definitivo se aprobó hacia fines de la década de 1930, durante la gobernación de Amadeo Sabattini, con el objetivo de asegurar agua para consumo humano y ampliar la superficie bajo riego en el departamento Cruz del Eje.
La construcción se inició el 16 de marzo de 1940 y concluyó en diciembre de 1943, por lo que demandó poco más de tres años de trabajo. En la obra participaron alrededor de 600 obreros y técnicos, en lo que fue considerado uno de los emprendimientos de ingeniería más importantes de la región en ese período. El lago comenzó a formarse en noviembre de 1943 y la inauguración oficial se realizó el 3 de julio de 1944.
El paredón del dique, de varios kilómetros de extensión, permitió regular el caudal del río Cruz del Eje y de sus afluentes (entre ellos los ríos Quilpo, San Marcos y Candelaria) y proyectar el riego de unas 22 mil hectáreas productivas. Décadas más tarde, en 1980, la infraestructura fue objeto de trabajos de remodelación y modernización que reforzaron su operatividad.
El impacto de la represa fue decisivo para el desarrollo regional. La disponibilidad de agua favoreció la expansión agrícola, modificó la dinámica económica del departamento y dio origen a un nuevo polo turístico vinculado al embalse y al perilago. Sin embargo, con el paso del tiempo también se evidenciaron limitaciones en la superficie efectivamente regada respecto de las previsiones originales.
En la actualidad, el dique mantiene un rol estratégico en la regulación hídrica del noroeste cordobés. Tras los períodos de sequía que afectaron a la provincia en años recientes, el embalse mostró una recuperación significativa de su nivel, lo que permitió garantizar el abastecimiento y el funcionamiento del sistema de riego.
Paralelamente, se desarrollan obras orientadas a la puesta en valor del sector, entre ellas proyectos de saneamiento del perilago, mejoras en la infraestructura cloacal y trabajos viales destinados a fortalecer el perfil turístico del área.
A más de ocho décadas de su construcción, el Dique Cruz del Eje continúa siendo una pieza central para la producción, el abastecimiento de agua y la actividad turística de la región, aunque los desafíos actuales pasan por sostener su mantenimiento, optimizar el uso del recurso hídrico y acompañar el crecimiento urbano y ambiental del entorno.
