La artista contó que dos personas le tomaron una foto sin pedirle permiso, una situación que le generó bronca y la llevó a expresarse con sinceridad.

A través de sus historias de Instagram, relató lo ocurrido y aprovechó para revelar un aspecto personal de su vida: padece trastorno de ansiedad social, también conocido como fobia social. Este cuadro se caracteriza por un miedo intenso a situaciones donde la persona puede sentirse observada o juzgada.
Molesta por lo sucedido, lanzó una pregunta directa: “¿La gente piensa que no me doy cuenta cuando sacan una foto?”. Además, señaló que suele advertir estas situaciones y propuso algo simple: que quienes quieran una imagen se acerquen y la pidan con respeto.

Según explicó, su deseo es poder hacer una vida normal sin sobresaltos. “Quiero hacer vida normal y me saca no poder ir a lugares públicos sin que alguien rompa las bolas”, expresó, reflejando el impacto que estos episodios tienen en su día a día.

También reflexionó sobre la exposición mediática que vive desde chica por ser hija de Marcelo Tinelli. “Yo no elegí ser conocida”, afirmó, al reconocer que la fama heredada fue difícil de manejar.

Por último, profundizó sobre cómo esa sobreexposición influyó en su salud mental. Contó que convive con la fobia social desde la infancia y que hubo etapas en las que la pasó muy mal: el miedo y la ansiedad llegaron a impedirle salir a la calle con normalidad.

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