Los detenidos son oriundos de Villa Carlos Paz y están imputados por encubrimiento agravado. La investigación sostiene que habrían mantenido oculto durante al menos cinco días a Pablo Ezequiel Gómez, expareja de la víctima.
22 de octubre de 2026
La investigación por el femicidio de Camila Belén Iglesias, de 24 años, sumó dos nuevos detenidos en las últimas horas. La Fiscalía de Instrucción de Cruz del Eje ordenó la detención de dos hombres mayores de edad, oriundos de Villa Carlos Paz, acusados de encubrir a Pablo Ezequiel Gómez, de 37 años, principal sospechoso del crimen.
Ambos fueron imputados por encubrimiento por favorecimiento personal agravado por la gravedad del delito precedente. Según la investigación, habrían mantenido escondido a Gómez durante al menos cinco días para evitar que fuera localizado por las autoridades.
Gómez, expareja de Iglesias, permanece detenido e imputado como presunto autor del femicidio. La joven fue encontrada sin vida en una vivienda del barrio Los Altos, en Cruz del Eje.
Cómo descubrieron el crimen
La investigación comenzó a tomar impulso el 15 de octubre, cerca de la medianoche, cuando la hermana de Camila denunció formalmente su desaparición. El último contacto directo con la joven había sido el 2 de octubre.
Seis días después, el 8 de octubre, Romina recibió mensajes de Gómez, quien le aseguró que había discutido con Camila y que ella se había marchado voluntariamente de la vivienda. Sin embargo, las averiguaciones posteriores pusieron en duda esa versión y permitieron avanzar sobre los antecedentes de violencia de género en la relación.
Con intervención de la fiscal de Instrucción de Fuero Múltiple, Sabrina Ardiles, se realizaron procedimientos en el domicilio que compartían en el barrio Los Altos. Allí, los investigadores encontraron los restos de la joven dentro de una heladera, cubiertos con cal hidratada.
En el lugar también secuestraron prendas de vestir, documentación, muestras de sustancias líquidas y un teléfono celular destruido, elementos que quedaron a disposición de la Justicia para los correspondientes peritajes.
Los restos fueron trasladados al Instituto de Medicina Forense de Córdoba capital para realizar los estudios destinados a establecer científicamente la causa de muerte y confirmar la identidad.
Antecedentes de violencia y nuevos testimonios
En el marco de la causa, familiares y allegados de Gómez declararon que el hombre habría reconocido su participación en el crimen con la frase “Me mandé una cagada”. Según esos testimonios, también habría manifestado que no pensaba ir a prisión y expresado intenciones de quitarse la vida.
Además, trascendió que habría dejado una carta de confesión antes de abandonar la provincia.
El acusado contaba con antecedentes de denuncias por violencia familiar presentadas por una expareja en 2013 y 2019, ante la Justicia de Cruz del Eje. Por esas denuncias se habría iniciado un proceso de juicio abreviado, aunque no se precisó cuál fue su resolución.
En cuanto a Camila, las fuentes indicaron que no había presentado denuncias contra Gómez.
Su hermana, Romina, describió al acusado como una persona celosa e insegura. “No quería que nadie fuera a la casa de ellos, no quería ni que Camila viera a sus propios hijos”, relató en declaraciones a El Doce.
La investigación continúa para esclarecer las circunstancias del femicidio, determinar el grado de participación de los dos nuevos detenidos y establecer las responsabilidades penales de todas las personas involucradas.

