Una jornada adversa vivieron los activos financieros locales, condicionados por la debilidad reinante en la plaza regional. Los títulos de deuda soberana de Argentina retrocedieron un 1,4% en promedio y no lograron retener la suba del 0,5% que habían marcado por la mañana en Wall Street. Como consecuencia, el riesgo país medido por la banca JP Morgan se incrementó en 16 unidades para ubicarse al cierre en los 763 puntos básicos, mientras que el índice S&P Merval de la Bolsa porteña cedió un 1,2% y terminó en 95.552 puntos.
El mal desempeño de los papeles argentinos estuvo fuertemente vinculado a las bajas registradas en Brasil, donde los inversores mantienen posturas de cautela tras los comicios del domingo 24 en los que resultó electo Lula da Silva. En ese marco, el índice Bovespa de la Bolsa de San Pablo anotó su tercera caída consecutiva al desplomarse un 2,7% hasta las 171.006 unidades. Asimismo, los títulos públicos brasileños en dólares cedieron 0,5% en promedio y la prima de riesgo de dicho país aumentó cinco puntos básicos, alcanzando los 184 puntos.
En la plaza de Nueva York, las acciones de compañías argentinas sufrieron desvalorizaciones generalizadas, con caídas sobresalientes en Telecom (-4,2%) y Banco Supervielle (-4%). Al mismo tiempo, los activos de empresas brasileñas que cotizan en Wall Street operaron en terreno negativo: Bradesco se hundió 6,2%, Nu bajó 3,5%, Itaú se depreció 3,4%, Vale retrocedió 3,1% y Petrobras perdió 1,1%. A pesar de estos retrocesos sudamericanos, los índices centrales estadounidenses concluyeron la rueda con avances del orden del 0,3%.
Esa performance positiva en Estados Unidos estuvo apuntalada por las firmas tecnológicas, con un salto del 2,1% en el índice de semiconductores PHLX impulsado por AMD (+3,2%), Broadcom (+2,8%) e Intel (+1,9%), frente a una baja del 1,2% en Nvidia. Por su parte, la plaza petrolera registró movimientos mixtos tras un impacto de proyectiles contra una refinería de Arabia Saudita con capacidad para 550.000 barriles por día, acción adjudicada por los rebeldes hutíes de Yemen. Con este panorama, el barril de Brent cedió un 0,3% hasta los 113,50 dólares para entrega en diciembre, mientras que el West Texas Intermediate creció un 1,3% hasta 101,20 dólares.
La dinámica del crudo permitió ganancias en los ADR argentinos del rubro, reflejadas en un alza del 1,8% en YPF (USD 49,31) y del 1% en Vista Energy. Con respecto al escenario energético global, especialistas del banco ING indicaron: “Los precios del petróleo se mantienen elevados mientras el mercado espera mayor claridad sobre el próximo movimiento del presidente (Donald) Trump respecto a Irán”. Del mismo modo, los analistas sostuvieron: “Si superamos las elecciones sin nuevos ataques contra Irán, eso podría bastar para que la prima de riesgo del mercado comience a reducirse”, en alusión a la votación legislativa del 3 de noviembre en territorio norteamericano.
En el plano de los suministros, el Instituto Estadounidense del Petróleo reveló una merma de 2,03 millones de barriles en las reservas de crudo al 23 de octubre, distanciándose del aumento de 15.000 barriles pronosticado en una encuesta de Reuters. Los participantes del sector siguen de cerca además el próximo encuentro de la OPEP+ pautado para el domingo, cita en la cual se prevé que el bloque ratificará sin modificaciones sus pautas de bombeo para diciembre.

